El Deporte y la Propiedad Intelectual

Marzo 29, 2019

La propiedad intelectual, desde su origen mismo, ha sido una herramienta para repotenciar las creaciones de la psique humana, y darles valor agregado a las marcas, invenciones, obras artísticas, entre otras creaciones. Claro está, no se escapa de esto el mundo del deporte, una de las actividades más representativas y lucrativas del orbe para quienes son prominentes o destacados en alguna de las diversas ramas que esta actividad ofrece.

Y es que está más que demostrado que, se generan transacciones millonarias por conceptos de transmisiones, regalías, participaciones, premiaciones y demás actividades relacionadas, lo que a su vez, beneficia no sólo a la actividad deportiva en sí mismo, sino a quienes intervienen en torno a ella. Para 2019, se esperan altísimas inversiones en Brasil debido a que es el país anfitrión de la Copa América 2019. Al momento de evaluar a los seleccionados, desde el punto de vista de la Propiedad Intelectual, es inevitable -para quienes estamos inmersos en este mundo- pensar en la gran vitrina que representa para grandes multinacionales como Adidas o Nike (por solo citar algunos ejemplos); estas empresas presentarán sus diseños industriales, patentes y marcas, valiéndose de jugadores que también tienen labrado un campo y una imagen o marca personal en el denominado "deporte rey".

Así pues, será de gran interés para el mercado latinoamericano en general, ver cómo estas dos grandes empresas deportivas (y otras más pequeñas), registrarán en virtud de transmisiones deportivas, diseños y patentes de camisas o zapatillas deportivas, ya que, al ser una vitrina tan apetecida, no tardarán en salir los empresarios piratas que copian dichos modelos y los revenden en las calles a menores precios que los que comúnmente se conseguirían en las tiendas oficiales.

Pero no nos equivoquemos, no son sólo las grandes empresas sacan partido de esto. De hecho, los deportistas también se benefician de esta exposición continental, pues aparte de mostrarse para otros equipos o clubes, aprovechan la ocasión para potenciar su marca personal.

En Colombia, afortunadamente, los deportistas han adquirido la sana costumbre de registrar su marca personal (sea que vendan o no artículos o simplemente la usen para mostrarse en medios), lo que genera un mayor acercamiento con el público consumidor que inmediatamente asocia un nombre o una imagen empresarial con un deportista específico.

Y explorando otras disciplinas deportivas, en los dos años, Rigoberto Urán, ¡ha registrado ante la SIC su marca GO RIGO GO!, que ha sido bajo la cual ha comercializado sus productos para bicicletas, ropa deportiva y otros artículos. Así mismo, otros deportistas como el Pibe Valderrama, Mariana Pajón, Nairo Quintana, James Rodríguez, Juan pablo Montoya entre otros, han conseguido de manera satisfactoria, registrar sus marcas personales ante la SIC, permitiéndoseles así hacer parte del mercado colombiano, explotando de manera debida su imagen personal y obteniendo ganancias por ello, evitando además una desviación de clientela o un uso indebido de la imagen de que gozan, pues no es raro que personas inescrupulosas, promocionen en redes sociales o establecimientos de comercio, usurpando en muchas ocasiones derechos ya adquiridos sobre algún elemento protegido por la Propiedad Intelectual.

Por último, es menester inculcar que, aunque son las marcas las que más se utilizan en el deporte, las patentes, derechos de autor y diseños industriales, ocupan un importante lugar en este ámbito, pues son estos los que permiten reinventar cada una de las disciplinas deportivas, permitiendo contar con desarrollos que pueden mejorar la ergonomía o trayectoria de una bola, el peso o función de una raqueta de tenis, etc.

Para finalizar, no creamos que solo las empresas farmacéuticas, cosméticas, de alimentos, o los grandes hipermercados, son quienes mueven el grueso de las solicitudes de Propiedad Intelectual ante las diferentes oficinas del mundo, pues ha quedado más que claro, que los deportistas cada vez más, pretenden sacar ganancia de su imagen y su potencial como empresa personal y no solo de su talento sobre un terreno deportivo.