¿Por qué acudir a arbitraje para la solución de las controversias?

Junio 28, 2019
7
Facebook Twitter LinkedIn Google+ Pinterest WhatsApp
Copiar Enlace Tu navegador no soporta copiado automático, por favor selecciona y copia el enlace en la caja de texto, luego pégalo donde necesites.

El arbitraje es un mecanismo alternativo de solución de controversias (MASC) mediante el cual las partes defieren la solución de sus conflictos -determinados o determinables- relativos a asuntos de libre disposición o los que la ley autorice, a particulares investidos transitoriamente de la función pública de administrar justicia.
Si las partes así lo desean, para acudir a arbitraje es necesario que así lo pacten a través de la celebración de un pacto arbitral, el cual podrá adoptar la modalidad de cláusula compromisoria o compromiso. La cláusula compromisoria es aquella cláusula que forma parte de un contrato o que conste en un documento separado inequívocamente referido a él, en el que se pacte acudir a arbitraje. Por su parte, el compromiso hace referencia al acuerdo celebrado por las partes que ya tienen un conflicto -sin importar si se encuentra o no ventilando judicialmente- y que buscan que este sea dirimido por un tribunal arbitral.

Ahora bien, es preciso mencionar que el arbitraje, como MASC tiene múltiples ventajas que ofrecer para la resolución de conflictos, a continuación mencionaremos los más importantes.

En primer lugar, y su principal ventaja, es la corta duración del proceso arbitral. Como es sabido, la mayoría de las veces la demora judicial causa perjuicios muy relevantes a las partes inmersas en un conflicto. Este proceso se caracteriza por ser célere y lograr la solución de las controversias de forma ágil. En ese sentido, salvo que las partes pacten algo distinto, el término de duración del proceso arbitral será de seis meses.

Adicional a ello, el proceso arbitral tiene la enorme ventaja de ser especializado. Lo anterior quiere decir que las partes podrán nombrar como árbitros a los profesionales más especializados y autorizados en la materia objeto del litigio, con el fin de que quienes resuelvan la controversia sean profesionales expertos en la materia.

A lo anterior se le suma el hecho de que el laudo arbitral (providencia a través de la cual se resolverá de fondo el litigio) presta mérito ejecutivo y hace tránsito a cosa juzgada, tal como una sentencia judicial.

En todo caso, deberá analizarse en cada caso en específico la conveniencia o no de pactar acudir a arbitraje, en vez de a los jueces estatales, teniendo en cuenta los beneficios aquí mencionados.

El enlace ha sido copiado al portapapeles.
7
Facebook Twitter LinkedIn Google+ Pinterest WhatsApp
Copiar Enlace Tu navegador no soporta copiado automático, por favor selecciona y copia el enlace en la caja de texto, luego pégalo donde necesites.